Un Viaje de Sanación

De la Herida a la Resistencia

LO QUE VAS A RECORRER no es una muestra del dolor que deja la violencia simbólica. Es un recorrido por los cuerpos que guardan, callan y saben.

Los cuerpos de mujeres y personas LGTBIAQ+ son el primer territorio donde las violencias simbólicas dejan huella.

Palabras, silencios, mandatos, prohibiciones, castigos, discriminaciones y formas de desvalorización los transforman y moldean a su antojo. Pero también son el primer lugar desde el que se resiste, se saca la voz individual y colectiva para construir un mundo especial donde poder ser y existir completamente.

Desde el reconocimiento de la herida hasta la re-construcción compartida de estrategias de resistencia, dos grupos han trabajado, durante casi un año, con herramientas psicoterapéuticas, somáticas, artísticas y ancestrales para transitar ese camino.

El grabado, el audiovisual, el ritual, el animal de poder. No como decoración. Como medicina. Lo que ves aquí nació de ese proceso de sanación íntimo y profundo.

Un proceso político, porque sanar es un acto de rebeldía frente al sistema que nos quiere enfermas, perdidas, desconectadas. Cinco espacios. Un solo camino.

Sumergente por estas páginas despacio y en silencio, no sea que despiertes a las criaturas de poder, que somos ahora.

Introducción al Proceso

Las herramientas y agradecimientos

Desde Comal Encendido, junto a la asociación Entramar, nos hemos embarcado en un proceso que duró un año completo cerrando un ciclo.

Dos grupos de 15 personas han participado un fin de semana al mes explorando, adentrándose, sanando y compartiendo su proceso de crecimiento personal y colectivo.

Este proceso combina herramientas de la psicología energética, la neurociencia y la psicología del trauma — EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), AIT (Terapia Integrativa Avanzada), EFT (Emotional Freedom Treatment) y Tapas Acupressure Technique, entre otras — con prácticas y cosmovisiones de pueblos originarios andinos y mayas: el animal de poder,los altares mayas y la cosmovisión del tiempo.

Todo ello, acompañadas por expresiones artísticas como vía simbólica para revelar, transformar e integrar la experiencia interior (grabado y audiovisual)

Tres familias de saberes puestas aquí en diálogo consciente.

Proceso realizado por:

Charo Hernández Camacho y Cristina Martínez Olivé.

Con la colaboración de:

Melida Ávila Guevara • Trabajo sobre Trauma Histórico con Constelaciones Familiares.

Andrea Bilbao • Trabajo audiovisual.

Tania Mata Parducci • Trabajo artístico

Con gratitud y reconocimiento a los pueblos originarios mayas y andinos, cuyos saberes ancestrales sostienen parte de este proceso.

Muchas gracias a las, los y les valientes personas que han participado durante 1 año abriendo su ser interior a esta experiencia colectiva de crecimiento personal y colectivo.

Gracias a las y los voluntarios de Basoa

Con el apoyo de:

Por qué nombrar

Las tradiciones y saberes de los pueblos originarios no son decoración: son sistemas de conocimiento completos y profundos que han atravesado este proceso.

Usarlos sin nombrarlo sería reproducir la lógica extractivista que queremos desmantelar.

Quienes facilitamos pertenecemos a estas tradiciones, hemos aprendido dentro de ellas y caminamos junto a sus comunidades.

Eso no elimina la asimetría de poder, pero sí implica un uso situado y consciente.

Esta nota no salda ninguna deuda. Es solo el intento de no dejar invisible lo que no debería estarlo.

 

 

Este cuerpo es mío

Las Partes que Gritan

ESTAS PAREDES ya estaban escritas antes de que llegaras. En los baños se dicen las cosas que no se dicen en voz alta. Lloramos, nos miramos al espejo, escribimos en sus paredes, nos hacemos preguntas. Decidimos escuchar a cada parte de nuestros cuerpos

¿qué necesitan para sentirse vivas?

Parte a parte, primero en silencio, luego en voz alta, luego todas juntas, nos reclaman ilusión, irreverencia, voz, libertad, autoconfianza, poder ser, arraigo, curiosidad, gozo, disfrute, protección, pertenencia, autocuido, confianza, … “Este cuerpo es mío” gritamos como escudo, como bandera de lucha, pero  ¿Qué pasaría si escucháramos a cada parte? ¿Porqué nos reclaman todo eso? ¿Será que lo perdimos en algún momento?

Cómo se hizo Cerramos los ojos. Respiramos. Sentimos cada parte de nuestros cuerpo. Las escuchamos. Las  dibujamos. Formamos un cuerpo con todas ellas. No para representarlo: para habitarlo.

Parte a parte, nos preguntamos qué necesitaba cada una para sentirse viva. Qué pedía espacio. Qué llevaba tiempo callado.

Luego pusimos los cuerpos en común. Y en ese gesto apareció lo que era difícil ver: las partes menos vivas eran las más violentadas, y las que más necesitan ser libres. Un entramado interseccional de violencias, normas y prohibiciones que atraviesa de manera específica los cuerpos que habitan las fronteras de la heteronormatividad: el género, la sexualidad, la migración, la clase, la racialización.

Capas que se acumulan, que se cruzan, que moldean qué partes se muestran y cuáles se aprenden a esconder.

Las frases que lees en este mural nacieron de ahí. De lo que esos cuerpos, juntos, se atrevieron a pedir, porque si las escuchas con atención saben que quieren ser para sentirse vivos.

Fragmentos del Ser: Reflejos de la Alma

Espejos Rotos: Un Viaje Interior

Las violencias simbólicas no llegan de golpe. Entran por una mirada, por una palabra, por un gesto que parece pequeño. Se cuelan por una parte y desde ahí va ocupando el resto. Los cuerpos de mujeres y los cuerpos LGTBIAQ+ conocemos bien esa forma sutil de ser violentados: la que no deja marca visible pero sí fractura por dentro. Poco a poco, lo que debería sostenerte — tu identidad, tu forma de quererte, tu lugar en el mundo— se rompe en pedazos que ya no reflejan una imagen única. Eso es lo que ves aquí. Un espejo roto. Fragmentos de espejo que fueron uno.
Escucha cómo esa fractura se ha vivido en el cuerpo.   ¿Por una MIRADA, una PALABRA, un GESTO? ¿RECUERDAS cómo ERAS antes de que llegara?

Escucha el Audio

Cómo se hizo

Cada quien escogió un momento de su historia. Una herida grabada en su alma. Solo una. Esa que podía ser vista ahora.

Pero antes de ir a buscarla, hicimos un viaje. Trajimos de él los momentos donde esa herida no estaba. Donde el cuerpo no era inapropiado ni extraño. Donde simplemente era. Completo.

Porque lo que ves en ese mural son —los fragmentos, los pedazos que ya no encajan— pero tuvo un antes. Hubo un momento donde todo era uno.

Fuimos a buscarlo. Desde ahí, con ese recuerdo como ancla, vimos lo que había pasado. Dónde se perdió esa completud. Porqué el cuerpo aprendió a fragmentarse para poder estar.

Qué sucedió en mi historia.

Con herramientas de reprocesamiento del trauma, acompañamos ese camino. No para borrar la herida y volver atrás. Sino integrarla a quien fuimos para poder ser ahora un ser completo, incluso con mi herida.

Fotogramas

Historias en Movimiento

Ocho imágenes detenidas. Dos historias en movimiento. Las personas que han participado en este proceso crearon sus propios vídeos. Su cuerpo, su voz y un lenguaje propio muestran lo que no siempre se puede decir con palabras: la violencia que se aloja en la piel y las formas que cada quien encontró para resistir. La herida sigue viva. Pero en medio de la cicatriz un poder interior aflora poco a poco.
¿Qué GUARDA tu VOZ que tu cuerpo aún no pudo expresar? ¿Qué GUARDA tu CUERPO que tus palabras no han dicho todavía? Quizás ahí, en ese CRUCE, está quien realmente ERES. Mira los videos, deja que estos fotogramas se muevan. Siéntelos.

La Piel del Animal

De la PIEL HERIDA a la PIEL del ANIMAL

    Cada libro es una piel. No una metáfora. Una piel real, grabada, trabajada durante meses. Dentro de cada uno hay un recorrido: desde la huella de la herida, pasando por los recursos que cada persona encontró a través de un objeto, hasta llegar al animal de poder y sus mensajes. El animal de poder es una herramienta  ancestral. Un animal guía que se graba, se estampa, se integra en la propia piel. No se elige: te encuentra. Un recurso interno de fortaleza y sabiduría ancestral que nos devuelve lo que realmente ya estaba, pero no podía escuchar: valentía, calma, instinto, equilibrio, arraigo,  ferocidad, astucia, ternura… La herida no se borra. Se transforma en poder. Pero ningún animal vive solo. Al  fondo si,  sigues bajando, los animales  se han encontrado.  
Acerca el oído a tu corazón. Escucha el tambor chamánico resonando. Te llama. ¿Qué MENSAJE te DARÍA? ¿Qué ANIMAL de poder HABITA en ti?
Cómo se hizo El grabado es una de las técnicas más  antiguas de hacer imagen. Grabar es dejar huella: presionar, marcar, sacar a la luz lo que estaba dentro. Cada libro se construyó viñeta a viñeta. Cuatro momentos, cuatro pieles. Medio año de proceso condensado en cuatro grabados. Cada viñeta nació desde dentro: sintiendo la textura, habitando la piel, dejando que el  cuerpo dictara la imagen. No desde la  cabeza. Desde lo que se siente al tocarse, al reconocerse, al verse por primera vez sin juicio. En la última, la cuarta viñeta, ya no hubo tregua: al ritmo de los tambores chamánicos, el contacto con la piel de nuestro animal de poder dejó huella en cada cuerpo. Pieles diferentes que se hacen una transformando el dolor en resiliencia. Un libro que es también un cuerpo. Un cuerpo que es también un mapa.

El territorio colectivo: una apuesta política de rebeldía

Salvajes/Territorio: Explorando lo Indómito

  Has llegado al territorio colectivo. Sanar no es solo ocuparse de la propia herida. Los cuerpos de las mujeres y personas LGTBIAQ+ cargan un trauma histórico, acumulado, transmitido. Una herida que no es solo mía, ni solo tuya. Es nuestra. De toda la humanidad. Hemos necesitado fusionarnos con el animal de poder para poder sostener esta herida  colectiva. Convertirnos en criaturas salvajes. Entrelazarnos y resistir juntas y juntes en un territorio nuevo: polimorfo; lleno de placer, cuidado y pertenencia; donde el agua abre caminos y el aire nunca falta; donde puedo tener miedo y ser valiente a la vez. Un territorio compartido donde ser y existir plenamente.   ¿Te SUMAS?

Cómo se hizo

Antes de construir el híbrido, hicimos visible lo invisible.

A través de una constelación histórica, cada cuerpo pudo ver de dónde venía su herida:

qué generaciones la cargaron antes, qué voces callaron para que llegara hasta aquí.

Nombrar el trauma histórico fue el primer paso para no seguir transmitiéndolo.

Desde ahí, cada una construyó su híbrido.

Mitad cuerpo, mitad animal de poder. Una criatura nueva que no existía antes de este proceso.

Con esas criaturas creamos un territorio colectivo.

Un lugar inventado y real a la vez, donde cada animal pudiera ser exactamente lo que era en libertad.

Lo pusimos en  movimiento.

Con stop motion, los animales cobraron vida, se encontraron, habitaron juntes ese espacio que habíamos imaginado.

Un territorio que no existía. Hasta que lo hicimos realidad.

  Descubre dos videos exclusivos que capturan la esencia de lo indómito, narrando historias de transformación y libertad. Haz clic en los enlaces para ver los videos en nuestro canal de YouTube y déjate llevar por la energía que despierta tu interior.